El sector de la salud está viviendo, indudablemente, una importante transformación como consecuencia  de la digitalización de diversos procesos. Ya no se trata sólo de implementar soluciones que colaboren con la gestión integral de las organizaciones, sino de una evolución que involucra, además, a las historias clínicas electrónicas, al manejo de los turnos de manera online y al uso de la telemedicina para la atención a distancia; y también a la utilización de dispositivos para monitorear diferentes variables, entre otros avances. En su conjunto estas tecnologías están cambiando la forma en que interactuamos con los profesionales de la salud, cómo se comparten nuestros datos entre proveedores y cómo se toman las decisiones sobre nuestros tratamientos.

Recientemente la Organización Panamericana de la Salud (OPS) organizó unas jornadas sobre esta evolución de los sistemas de información para la salud a la transformación digital del sector. La intención era promover el trabajo en red y el aprendizaje con los estados miembros para acelerar la adopción de soluciones digitales en salud pública. La iniciativa se planteó en continuidad con el “Plan de acción para el fortalecimiento de los sistemas de información para la salud (IS4H, por sus siglas en inglés) 2019-2023”.

Según lo que explicó la OPS en ese evento, la situación actual derivada de la pandemia de COVID-19 “puso a todos los países y sus sistemas de información para la salud a prueba. Los países se vieron  obligados a responder frente a los desafíos de la salud pública con las herramientas e infraestructura tecnológica que cada uno poseía, lo cual confirmó  la necesidad de continuar trabajando en el fortalecimiento de los sistemas de información que garanticen la capacidad del sector salud para responder frente a los retos sanitarios y la reducción de la brecha digital”. 

Salud digital

Entre otros aspectos, el espíritu de las jornadas era destacar la importancia de la implementación de la salud digital y reafirmar el apoyo de la OPS al fortalecimiento de los sistemas de información  para  la  salud  de  los  países,  así  como  a  la  adopción  de herramientas de salud digital.

Los debates de las 3 sesiones virtuales se centraron en los objetivos estratégicos del plan de acción de IS4H y los estados miembros coincidieron en que aún queda un largo camino por recorrer, ya que la transformación digital demostró nuevas formas de exclusión social que podrían amplificar las desigualdades sociales, culturales y económicas existentes en las poblaciones; también hubo consenso en advertir  que la digitalización de los servicios de salud implica importantes cambios culturales tanto para los profesionales de la salud como para la población en general, además de que existe la necesidad de análisis holísticos que involucren no solo a las autoridades de salud, sino a otros socios críticos `no tradicionales´ para el sector. 

Transformación digital

Por otra parte, un estudio privado realizado en 2020 encontró que el 54% de los proveedores de atención médica encuestados habían desarrollado o estaban implementando una estrategia de transformación digital. Entre las principales prioridades digitales de las organizaciones para los siguientes 12 meses figuraban la mejora de la experiencia del cliente (26%), la optimización de procesos comerciales e impulso de la eficiencia operativa (22%), la consolidación o actualización del panorama tecnológico heredado (21%), la implementación de la gestión de cambios para la adopción digital en el lugar de trabajo (16%) y la adopción de un nuevo modelo de negocios o de ingresos (14%). 

El informe de esta investigación destacó que “la transformación digital es clave en el sistema de salud pospandémico para desarrollar una mentalidad más ágil, asegurar una mejor coordinación de la atención en las fases iniciales y finales, y reinventar el stock de medicamentos y suministros para manejar mejor las emergencias de salud pública”. 

Por otro lado, el reporte se refirió a la compleja situación que atraviesan las organizaciones de la salud: “A muchas se les exigió que presten servicios de telesalud de la noche a la mañana sin un libro de reglas claro o una idea sobre cuánto se les reembolsaría, al tiempo que proporcionaban atención en persona en condiciones de batalla. Otras tuvieron que detener todos sus procedimientos por completo debido a preocupaciones sobre la seguridad del paciente. Ahora, se les pide que adopten esta mentalidad virtual a largo plazo y que al mismo tiempo planifiquen cómo volverán a poner en funcionamiento las operaciones mientras continúan preparándose para la próxima ola del coronavirus. Pero si no invierten en la transformación digital, será en detrimento del futuro de su organización y los resultados de salud de sus pacientes”.

Soluciones digitales

Decidir en qué tecnologías vale la pena invertir y lograr que los equipos se sumen al cambio suele ser uno de los aspectos más complejos de la transformación digital. En el terreno de la salud, la innovación pasa por “agilizar el trabajo de los médicos, optimizar los sistemas, mejorar los resultados de la atención de cara a los pacientes, reducir los errores humanos y abrir oportunidades de atención y disminuir costos a través de experiencias web y móviles”.

 

Desde Quilsoft acompañamos esta evolución con nuestra solución de gestión para clínicas, hospitales y sanatorios. Este software customizable y modular permite gestionar turnos online, llevar la facturación de las obras sociales, centralizar las historias clínicas de forma digital, ver reportes en tiempo real por paciente, por enfermedad, rango etario, sexo, etc., todo ello alineado con la estrategia de transformación digital y modernización administrativa de la organización.