Pocas industrias experimentaron disrupciones tan impactantes como la industria de la salud. Por un lado, y tal como ocurrió también en otros campos de actividad, el modelo de negocios de las grandes firmas tecnológicas modificó las expectativas de los pacientes, que hoy exigen experiencias de atención personalizadas, omnicanales y sin fricciones. Pero además las organizaciones del sector de la salud deben garantizar la seguridad de los datos de los expedientes médicos frente al avance de ciberdelincuentes y sus prácticas de venta de información; y además deben respetar regulaciones cada vez más exigentes que les exigen velar por la privacidad de estos datos. 

Aunque la disrupción es más que evidente en esta industria, un estudio detectó que el 45% de las organizaciones de la salud aún no la ven como algo que deba preocuparle a la Gerencia o al Directorio, y sólo el 25% se muestra proclive a transformarse digitalmente para ponerse a tono con las nuevas exigencias. 

Y si bien muchas compañías del sector todavía “operan sobre las líneas tradicionales, basadas en tecnologías antiguas, información aislada y redes complejas y engorrosas”, la evolución hacia un escenario de digitalización es inevitable, ya que las organizaciones requieren de nuevas estrategias para gestionar la actividad y los datos. Y es justamente la transformación digital la que les permitirá “cambiar a modelos de negocio más escalables diseñados para manejar volúmenes de clientes más altos”, tal como se explica en este paper que queremos compartir. 

Potencial trasformador

En el sector de la salud la digitalización tiene el potencial para transformar muy variados aspectos de las operaciones y la atención. Por un lado permite la necesaria “creación, ampliación  y coordinación continuas de los servicios y datos”. También habilita a hacer un uso más eficiente del tiempo y los recursos, y libera a los profesionales para que puedan dedicar más tiempo a lo que en definitiva es lo esencial: la atención de los pacientes.

Para enfrentar estos desafíos, tal como se refiere en el informe que estamos repasando, muchas organizaciones están invirtiendo “en las transformaciones digitales que conecten y hagan posible el análisis de cada pieza de datos a través de los canales, de la operación y del acercamiento a los clientes. Desde brindar opciones de atención personalizada hasta reunir conocimientos para crear nuevos formatos de atención -como la telemedicina y el cuidado ambulatorio-, las tecnologías digitales son una herramienta crucial para los proveedores y las industrias de seguros y servicios médicos”.

Una particularidad del rubro de la salud es que “el viaje de compras” en esta industria no se efectúa por única vez, sino que es continuo. Además el hecho de que el paciente reciba una buena atención –o una buena experiencia como “cliente”- puede hacer la diferencia entre la vida y la muerte, nada menos. 

Nuevos canales de atención en la industria de la salud

Los pacientes de hoy –muchos de ellos ya nativos digitales- no quieren perder tiempo en papeleos y quiere un acceso veloz tanto a la atención médica  como a los resultados de los estudios y análisis. También quieren acceso fácil a información transparente.

Por otra parte la telemedicina es una realidad cada vez más pujante y muchos pacientes hoy prefieren atenderse desde cualquier dispositivo, con apoyo de video y con la posibilidad de compartir documentos. En tal contexto es importante que las organizaciones de la salud puedan tener una vista unificada y de 360º de los pacientes, y que puedan atenderlos a través de canales diversos. 

La disrupción hace realidad la perspectiva (al menos potencial) de la atención a toda hora y desde cualquier lugar, y también impulsa el diseño, desarrollo y uso de aplicaciones móviles (o apps) a medida y wearables de monitoreo de la salud –e incluso de diagnóstico- que los pacientes podrán llevar consigo a diario. Gracias al paradigma de Internet de las Cosas, estos avances permitirán que los pacientes puedan recibir otro tipo de seguimiento y supervisión por parte de los médicos, sanatorios y sus equipos de trabajo.

Datos para decidir

Con la analítica de datos y el big data las organizaciones podrán optimizar las experiencias de sus pacientes. En nuestros días los datos pueden recopilarse de  fuentes tradicionales (sistemas de relacionamiento con los clientes, centros de datos) y otras más novedosas (como datos de sensores y dispositivos médicos, redes móviles, social media, etc.). Gracias a estos datos las organizaciones de la salud pueden evitar los cuellos de botella, gestionar mejor los inventarios, ofrecer atención a distancia, manejar y recordar los turnos de manera automática y sumar eficiencias a distintos circuitos de trabajo. Esto les permite brindar una atención más personalizada, esmerada y segura. 

Tal como se señala en el reporte que elegimos compartir, al usar tecnologías digitales los pacientes “pueden beneficiarse con un acceso más rápido a la atención médica, una gestión más conveniente de las condiciones y una manera más efectiva de comunicarse con expertos”. 

A nivel de las operaciones y la gestión la transformación digital habilita a dejar atrás los silos ayudando a “asegurar la excelencia operativa, una red de servicios digitales robusta y un rediseño organizacional continuo para crear una estrategia más unificada. Además hace más rápida y sencilla la integración de los sistemas adquiridos y la información en una sola infraestructura”. 

Así las cosas, “con una TI ágil, procesos de negocio automatizados, colaboración facilitada, toma de decisiones mejoradas y conocimientos en tiempo real, se dan las condiciones para crear una organización que fomente la innovación y responda mejor a los cambios del mercado y a las nuevas estrategias de salud”. 

En efecto: una organización digitalmente evolucionada, que cuente con soluciones tecnológicas e informáticas integrales de avanzada, puede desarrollar rápidamente nuevos servicios tecnológicos y capacidades e incluso adaptarse a las necesidades de cada paciente.

Todos estos avances pueden encontrar terreno propicio al implementar una solución o software de gestión integral como la de Quilsoft, que funcione como plataforma de base, y que ofrezca la posibilidad de gestionar turnos online, llevar la facturación de las obras sociales, centralizar las historias clínicas de forma digital, ver reportes en tiempo real y mucho más.  

Para profundizar en esta perspectiva sobre la trasformación digital en salud y sus alcances, invitamos a leer este informe completo.