Si bien cada organización es un mundo, existen un conjunto de procesos y acciones de gestión de recursos humanos (RR.HH.) que funcionan universalmente y que hoy se empiezan adoptar de manera bastante extendida. En estos tiempos del trabajo colaborativo, las prácticas “tayloreanas” propias de las organizaciones jerárquicas del siglo XX van quedando atrás, ya que no permiten que las empresas tengan la necesaria agilidad y adaptabilidad para poder tener éxito en un mundo cada vez más incierto y cambiante. 

Hoy las organizaciones necesitan centrarse en las personas: así como a nivel comercial tienen que enfocarse en el cliente para mejorar sus experiencias, a nivel de RR.HH. precisan poner al empleado en el centro de sus procesos. En tal sentido hay que alinear las necesidades de la empresa con las de los empleados, ya que las personas que encajan y se sienten valoradas en una organización están dispuestas a hacer un esfuerzo adicional.

Trabajo en equipo

En la gestión moderna de RR.HH. se tienden a desplegar organigramas cada vez más horizontales y planos. Hoy las organizaciones ágiles basan su accionar en el trabajo en equipo, a través de grupos multidisciplinarios autogestionados cuya tarea se facilita mediante la incorporación de distintas herramientas, que por ejemplo ayudan con la comunicación y el seguimiento de las tareas (como el software de gestión de proyectos, las soluciones de colaboración, etc.). 

Las buenas prácticas de RR.HH. que vamos a repasar –que obviamente deben alinearse con los objetivos de la empresa y con la estrategia organizacional- conducen a un desempeño empresarial superior y ayudan a las compañías a alcanzar una ventaja competitiva real, independientemente del entorno organizativo, de la industria o el nicho en que se encuentren.

Evaluación de desempeño laboral 

La contratación de las personas adecuadas es una buena práctica fundamental, ya que permite que una organización incorpore empleados que realmente agreguen valor. En tal sentido las empresas deben contar con un proceso de selección estructurado y justo que habilite a crear una fuerza laboral diversa. Además de mejorar el clima laboral y atraer a las nuevas generaciones que valoran la diversidad, esto último “puede ser muy beneficioso para comprender el comportamiento más amplio del consumidor y las necesidades de diferentes clientes”.

Ofrecer una compensación justa y basada en la evaluación de desempeño laboral es otra buena práctica clave de RR.HH. que ayuda a retener a los talentos críticos. Recompensar a los empleados que fueron creativos e hicieron aportes importantes es una buena manera de mantenerlos entusiasmados. Actualmente la gestión del rendimiento de 360 ​​grados se centra en recopilar comentarios objetivos y relevantes de los contactos de cada empleado, incluidos su gerente, colegas, subordinados y contactos externos. Es una buena manera de lograr una visión completa y objetiva de la gestión del desempeño. 

Otra buena práctica pasa por asegurarse que la información sea fácilmente accesible y que la comunicación sea abierta. Bajo el estilo de gestión “de libro abierto” que caracteriza a las organizaciones ágiles y dinámicas se comparten las actualizaciones de la empresa con los empleados de modo transparente. También se busca la transparencia a nivel de la resolución de conflictos.  Esto permite que las personas sean abiertas y ganen confianza, lo cual ayuda a configurar un clima propicio para que emerja la creatividad y la innovación. 

Para compartir el conocimiento se puede almacenar y guardar la información en bases de datos fácilmente ubicables en los portales de la organización. Esto brinda un mejor acceso al material  publicado anteriormente por la empresa o los empleados. 

Capacitación y desarrollo

Tener un buen programa de capacitación y desarrollo en habilidades relevantes siempre es importante. No obstante, la retroalimentación, el entrenamiento y el aprendizaje entre pares tiende a ser lo fundamental en materia de formación.  

Por otro lado, aunque las nuevas generaciones pueden llegar a cambiar de trabajo con mayor facilidad, el factor de la seguridad laboral continúa siendo clave: de hecho un estudio reciente efectuado en Gran Bretaña encontró que seguridad laboral es el tercer factor más importante (28%) para los empleados, detrás del salario y la localización. Y por lo tanto el hecho de ofrecerla también colabora para que las organizaciones logren retener al personal. 

Estas mejores prácticas de RR.HH. conducen a un mejor desempeño comercial, particularmente en estas épocas en que la innovación y la capacidad de adaptación resultan claves.   

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